En el jardín japonés habían muchos patos conviviendo con las personas que invadían su espacio.
Que grande estás Joaquín!, vas cambiando con el tiempo.
Llegamos al faro después de caminar y caminar, encontramos a este perrito que miraba el mar.
Un padre y sus dos hijos descansando, después de caminar por la playa trabajando a todo sol.
Y después caminamos y caminamos hasta el faro, estabas agotado y yo igual.
Un perro se nos acercó y te miraba tiernamente para que le dieras de tu jugo de frutilla.
Se terminaba el viaje, después de ver y escuchar música clásica en el teatro municipal, tú estabas más atento de tu celulat.