jueves, 15 de octubre de 2020

Expediciones

Expedición primera Cerro Pucará de Chena, bicicletada con los cabros del 7mo (Samuel, William, Matías y Jorge)


Expedición segunda Cerro Chena, caminata a la cima bordeando el cerro hasta llegar a la antena más alta (Jorge, william, Isaac, Samuel, Ricardo, Matías y dos perros que nos encontramos en el camino)


Expedición cuarta (la tercera se han perdido los registros) Cerro Negro, bicicletada por la Pandemia y el Medio Ambiente (Samuel, Jorge y William)



 En bajada por el camino, sólo Samuel se arriesgó a bajar pedaleando, los demás bajamos caminando...
Llegando al cerro, por el dato de William, un día 12 de octubre a las 10 de la mañana 2020.

martes, 6 de octubre de 2020

Pucará de Chena - San Bernardo

El tiempo pasó, y apareció el verdor, y luego el naranjo.




RECOSTADO SOBRE FLORES BLANCAS ME ENCONTRÉ, MIENTRAS BUSCA EL AMARILLO DE OTRAS FLORES.



Si miras detenidamente verás a KLO, Espíritu de las suculentas, guerrera y dulce, junto a RO, Espíritu de los árboles, quién la acompaña adonde vaya.
Al fondo una pareja de aguiluchos, contempla la inmensidad del cielo.  
El color amarillo me acompaña.


 

martes, 10 de marzo de 2020

Bolivia 2020- Uyuni

Que seco todo! se me tapó la nariz y pasé una noche terrible, y en el  día sentía como se me quemaba la piel, pero después de un rato quedé encantado con tanta luz y tanta salteña.


El salar me pareció alucinante, me hubiera quedado para contemplar la noche y mirar las estrellas, pero la infinitud de la sal me alucinó.


japonesita ven, que quiero yo probar...

El sol me llenó de luz 

viernes, 6 de marzo de 2020

Bolivia 2020 (carnaval de Oruro)

Lo había imaginado tantas veces, pero la imaginación no pudo con la realidad, y me vi rodeado de tanta fiesta, tanta gente que celebraba en un tiempo y en lugar, tan distinto a mi tiempo y lugar, me sentí extranjero, pero me llené de una energía que aún reboza en mis recuerdos.
Yo no sabía nada de este mundo, había visto carnavales locales, pero jamás una fiesta de tres días, que durara hasta las cinco de la mañana, con tanta gente, y tanta mujer amando su fiesta.
mujer boliviana, que fuerza y belleza, casi quedo prendido y pegado a tu pecho, y no vuelvo más a mi país; unos ojitos bolivianos casi me llevan por las calles de Oruro, doblé antes por una calle llamada Linares.
Sajama, me los encontré en una plaza, estaban a punto de entrar al carnaval, compartimos unas cervezas y un ron cola, con el Cristian (no recuerdo su apodo) él me los presentó; luego los acompañé por todo el carnaval, les daba agua y cerveza, y la gente nos daba cerveza y whisky, yo terminé borracho, y más feliz que boliviano enfiestado.